Las fundas plasticas y los supermercados

 

LAS FUNDAS PLASTICAS Y LOS SUPERMERCADOS

 

 

Tome la decisión de caminar hacia el supermercado por su cercanía, compre par de artículos más de lo estipulado (como siempre). Para no llevar en las manos, varias fundas plásticas de regreso a casa, compré también una de estas bolsas reutilizables, esto me facilitaba llevarla y además contribuyo al medio ambiente. Tremenda impresión me lleve, cuando el empacador pone la compra en las mismas fundas plásticas y luego la coloca en la otra bolsa reutilizable que acababa de comprar. Señores explíquenme ustedes, ¿acaso esas bolsas sintéticas, reutilizables no son para disminuir el plástico en el planeta? Yo me quedé callado, no dije nada porque en verdad, también estoy reutilizando las fundas para la basura, el zafacón del baño, etc., pero la pregunta es la siguiente: ¿Están realmente las grandes cadenas de supermercados comprometidos con este tema ambiental? Si la respuesta es sí, porque no instruyen a sus empacadores algo tan sencillo como decirle: “cuando un cliente tenga una bolsa como esta, no usemos las fundas plásticas”. Crear una nueva cultura se empieza enseñando, aprendiendo, y repitiendo.

Entonces eso me llevo a investigar un poco más sobre los beneficios de reducir las fundas plásticas. Encontré lo siguiente:

 

Disminuye la contaminación ambiental, ya que muchas bolsas terminan en ríos, playas, océanos y espacios naturales, donde pueden permanecer durante décadas o incluso siglos.

Protege la fauna y los ecosistemas, evitando que animales terrestres y marinos las ingieran o queden atrapados en ellas.

Reduce la generación de micro plásticos, partículas que contaminan el agua, el suelo y pueden llegar a la cadena alimentaria.

Disminuye el consumo de recursos naturales y las emisiones de CO₂, al reducir la fabricación y el transporte de productos plásticos de un solo uso.

Fomenta hábitos de consumo sostenibles, promoviendo el uso de bolsas reutilizables y una mayor conciencia ambiental entre los ciudadanos.

En otras palabras, cada bolsa plástica que dejamos de utilizar representa menos contaminación, menos residuos y una mayor protección para el medio ambiente y las futuras generaciones.

Regresemos nuevamente a los supermercados. El sector comercial de la Republica dominicana se encuentra supuestamente en un periodo de adaptación ante la puesta en aplicación de la nueva ley 98-25 sobre gestión integral de residuos sólidos, donde se inicia la prohibición gradual de plásticos de un solo uso y foam. Pero como ustedes saben, hay que esperar por la elaboración de un reglamento para aplicar la ley. En ese tiempo los comerciantes deben de hacer campañas de sensibilización para educar a los consumidores sobre la reducción del uso del plástico. Siendo así, el ejemplo empieza por casa, ¿porque no empezar a sensibilizar a los empacadores, las cajeras y empleados?

Todo esto quiere decir que, luego de que se empiece a aplicar la nueva ley, si queremos fundas, tendremos que pagar por ellas. En los comercios que vendan comida, el foam (platos y vasos de plástico blanco} serán también eliminados. Claro, todo esto se estipula en un proceso gradual.

La gran pregunta:

¿Estaría usted dispuesto a cambiar de hábitos y llevar sus fundas reutilizables al supermercado? ¿o pagar por fundas de papel, ya que los supermercados no la van a regalar? Leo sus respuestas en los comentarios.

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